Dolor de regla

En esta nueva sección, voy a relatar episodios/situaciones/momentos clínicos, ya sea en su planteamiento, en su tratamiento o en su resolución. 

El punto de vista será el mío, como profesional de la salud mental y desde un encuadre psicoanalítico en la práctica clínica. 

El objetivo podría ser hacer un poco de pedagogía, dentro de mis capacidades profesionales, del funcionamiento de la mente humana y de paso, ya que estoy, quisiera que estas líneas sirvieran para constatar la dejadez incomprensible que los procesos psíquicos y la enfermedad mental tienen en nuestras instituciones y específicamente en nuestras instituciones sanitarias, incluidos muchos profesionales. Esta situación se ha hecho muy visible en nuestros días, con la pandemia por la imposibilidad de tratar a la gente que lo necesita, también incluidos especialmente los/las profesionales sanitarios, esta vez como pacientes.

Para empezar, hoy, os relato lo que llamamos una viñeta clínica, o sea es un momento puntual del desarrollo de una sesión en un proceso terapéutico.

Contexto: mujer, de mediana edad. En un momento dado de una de las sesiones, dice:

— Tengo dolor de regla.

— ¿Cuál es la regla?— responde el analista.

Ella queda callada un momento. Escucha la pregunta del analista y se abre una nueva significación. Asocia esa pregunta con algo suyo muy íntimo. Un mandato materno. La regla que ha imperado en su vida respecto a los hombres y su relación con el sexo y el placer sexual. Se trataba de lo que le decía su madre respecto a los hombres:

— Los hombres sólo quieren eso.

 “Eso”, era tener relaciones sexuales. 

Los efectos de esta sesión, en concreto de esa viñeta, fueron muy productivos.

A partir de ese mismo mes, deja de sufrir los intensos dolores que padecía durante su menstruación.

Siempre había tenido dolores durante “la regla”, algunas veces muy intensos, que la imposibilitaban en el desarrollo de su vida cotidiana. Visitó muchos especialistas, y lo máximo que le llegaron a decir, fue:

— Cuando tengas hijos, se te pasará.

Se indignaba. Daban por supuesto que tendría hijos, cosa que ella, tan joven aún, no se planteaba. La única solución que encontró fueron los medicamentos. Tomaba pastillas Saldeva (Paracetamol/Cafeína/Dimenhidrinato). El fármaco sigue existiendo en el mercado

Por supuesto, el dolor no desapareció cuando tuvo hijos.

¿Qué pasó en esta sesión? 

En lingüística hay dos figuras bastante conocidas: la metáfora y la metonimia

La metáfora sustituye un concepto por otro (Las perlas de su boca, por los dientes).

La metonimia sería la conexión de una palabra con otra (dolor de regla/ dolor de barriga), con la que está vinculada ya sea por cercanía o por contigüidad.

En psicoanálisis se consideran manifestaciones del inconsciente. 

Al decir en la sesión “dolor de regla”, en lugar de decir “dolor de barriga”, la escucha especial del analista oyó esa manifestación del inconsciente y preguntó cuál era esa regla. Otro día hablaré de la “escucha especial” del analista.  

Esa pregunta abrió en esta mujer un extenso campo mental que hasta el momento le estaba vedado. Gracias a eso pudo empezar a trabajar acerca de cuál era esa regla y las otras reglas, que, sin ella saberlo, regían su vida en su relación con el placer y con los hombres.

Nunca volvió a sentir esos dolores, lo cuál para ella fue un inmenso placer y cambió la relación que, hasta el momento, había tenido con su menstruación. 

Hubiera sido suficiente para justificar su análisis, pero solo fue una capa de la cebolla. 

Quizás a las personas que estén poco familiarizadas con el psicoanálisis y la escucha psicoanalítica, les parezca increíble que un trastorno físico se pueda resolver por “una metonimia”, pero suele ser frecuente que en un análisis se vayan resolviendo cosas que no son el motivo de consulta inicial. 

Muchas veces no se puede precisar con tanta exactitud como en este caso, el momento y el motivo de la resolución de un conflicto y además el paciente no tiene por qué saber cómo se ha resuelto. Tampoco le suele importar mucho, pero sí sabe que algo ha cambiado y se ha resuelto. Que su vida mejora y hay una repetición que ya no pasa. Eso es lo importante.

Como este número de MYS será el último del año 2021, quiero desearos a todas/os, un año nuevo con esperanza y que la alegría sea el suelo que pisemos.

Seguimos.

Olga Fernández Quiroga

Psicóloga Clínica